Podríamos definir el negocio electrónico como un conjunto de metodologías, herramientas y actuaciones basadas en las tecnologías de la información y la comunicación que afectan a todos los procesos de negocio de la empresa, redefiniéndolos e incorporando la perspectiva electrónica en todos ellos con el fin de optimizarlos.
Su acepción es mucho más amplia que la de comercio electrónico, pues engloba no sólo a las operaciones de compra-venta, sino a todas las operaciones involucradas en el proceso de negocio: gestión económico-financiera, marketing, teleformación de trabajadores/as, teletrabajo, compra-venta electrónica (B2B, B2C), realización de trámites con la la Administración Pública a través de la red (B2A), banca electrónica, comunicación con clientes, comunicación interna, etc.